Felipe Trigo (Villanueva de la Serena, Badajoz, 13 de febrero de 1864 - Madrid, 2 de septiembre de 1916). Escritor español.
Estudió Medicina en Madrid y ejerció la profesión en diversos pueblos de Extremadura. Más tarde entró en el Cuerpo de Sanidad Militar, y fue destinado a Filipinas, donde estuvo a punto de perder la vida. Fue repatriado como mutilado de guerra, con el grado de teniente coronel. En 1900 abandonó la profesión médica para dedicarse en exclusiva a la literatura.
La mayor parte de sus novelas y relatos cortos tienen como tema principal el erotismo y tuvieron un gran éxito de público en la primera década del siglo XX, lo que proporcionó al autor importantes ingresos económicos. Trigo criticaba en estas novelas la hipocresía y los prejuicios de la sociedad española en lo relativo a la moral sexual.
El autor es, sin embargo, más recordado por dos obras en las que, aunque lo erótico está también presente, priman sus inquietudes regeneracionistas, cercanas a las ideas de los miembros de la generación del 98. Son éstas El médico rural (1912), en la que, con abundantes elementos autobiográficos, critica enérgicamente la miseria y la ignorancia en la que viven los campesinos extremeños; y, sobre todo, Jarrapellejos, novela varias veces reeditada y llevada al cine por Antonio Giménez-Rico, que denuncia los males del caciquismo en la sociedad española de la Restauración. Fuente: Wikipedia.
Estudió Medicina en Madrid y ejerció la profesión en diversos pueblos de Extremadura. Más tarde entró en el Cuerpo de Sanidad Militar, y fue destinado a Filipinas, donde estuvo a punto de perder la vida. Fue repatriado como mutilado de guerra, con el grado de teniente coronel. En 1900 abandonó la profesión médica para dedicarse en exclusiva a la literatura.
La mayor parte de sus novelas y relatos cortos tienen como tema principal el erotismo y tuvieron un gran éxito de público en la primera década del siglo XX, lo que proporcionó al autor importantes ingresos económicos. Trigo criticaba en estas novelas la hipocresía y los prejuicios de la sociedad española en lo relativo a la moral sexual.
El autor es, sin embargo, más recordado por dos obras en las que, aunque lo erótico está también presente, priman sus inquietudes regeneracionistas, cercanas a las ideas de los miembros de la generación del 98. Son éstas El médico rural (1912), en la que, con abundantes elementos autobiográficos, critica enérgicamente la miseria y la ignorancia en la que viven los campesinos extremeños; y, sobre todo, Jarrapellejos, novela varias veces reeditada y llevada al cine por Antonio Giménez-Rico, que denuncia los males del caciquismo en la sociedad española de la Restauración. Fuente: Wikipedia.



















